miércoles, 10 de enero de 2007

Me huelo las manos de manzanilla mientras leo las postales que vienen de la tierra que planeé visitar. No había tenido tiempo y tengo que reconocer que me han hecho ilusión.
Me miraba con sus ojos vidriosos que esconden el carácter más fuerte del mundo. Para lo bueno y para lo malo. Todo se le escapó de las manos y aunque intentaba controlar los días, las actividades, sus sueños eternos y labios azules le han hecho cambiar de planes. No todo esta bajo nuestro control y eso fastidia. Esa herencia la llevo en la sangre.
La tensión acumulada no me deja dormir. Y el hijo de la medianoche hoy estaba lejos, o quizá lo estaba yo, que llevo días sin pensar, sin parar y no tengo ganas de misterios.
A él le basta ese bote de oxígeno. Ella necesita el aire del sur para no ahogarse. Aun con su lesión vuelve. Yo también lo haría. No tengas miedo, la soledad es un estado de ánimo.
Dos briscas y un fragmento de su vida, una foto con el tubo en la nariz. 60 años de nicotina y Nueva York sin ver. Pero un futuro de reyes en otro orden, de web cam y messenger escoltado con bombona. Una moto para correr.
Podría estar horas buscando una camiseta en mi cuarto y los apuntes no se dónde los dejé. No tengo mango para el insomnio y me quejo porque sumida en el caos hay quien ya no quiere saber. Me faltan gestos y llamadas.
Pero que más da si ella esta ahí incluso en sus días de pena infinita. Si me compra pantalones por encargo y me regala horas de paciencia. Si planeamos viajes sin dinero y sin vergüenza y hace un poema por mí. Si me espera un café con su labia de abogado y llama siempre para saber. Si puntualmente recibo su llamada de fin de semana y aunque no hablemos y aunque sólo riamos y elogiemos a baco y sigamos sin saber y nos hayamos descolgado, llama.
Mañana jugaremos a las cartas, planearemos para controlar. Se quejará por los pinchazos y se reirá otra vez.

5 comentarios:

Antiemperador dijo...
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Antiemperador dijo...
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Anónimo dijo...

¿Quién dijo que después de un punto no se puede o debe empezar la siguiente oración con una conjunción? Las reflexiones que hacemos en la cama o en la ducha no respetan las reglas de redacción de un trabajo académico, ni la sintaxis lógica, ni la separación en párrafos. Tampoco es necesario conocer exactamente los significados de lo que se expresa, que cada uno ponga de su parte, que use su sensibilidad y vea lo que el texto le sugiere. Yo así lo pienso y así lo hago, y según estos criterios, para mí, María, escribes bien. Es mi opinión. Guardo mi anonimato porque uso muy poco internet, menos para opinar, pero alguna vez que lo he hecho me han llovido los ataques de enfermos que se toman estas cosas muy en serio.
Una nota más en forma de sugerencia: cuando leo algún que otro blog de amigos, noto demasiado egocentrismo, como que el blogger se da una importancia de la hostia, para hablar claro. No caigas en ese error, por favor.

Anónimo dijo...

Samuel, o debería decir Leon Tolstoi? (mira, solo pongo un signo de interrogación). No conocía esta faceta tuya de gurú de la red, que por otro lado se complementa perfectamente con la de ser un subnormal en persona.
No me extraña que detrás de esos complejos y de tu patética forma de ser, guardes la esperanza de encontrar un don, una genialidad, como si la misantropía lo garantizara, si volver la cabeza o ser insultante garantizara alguna otra cosa mas que ser un capullo, y tampoco me extrañaría que creyeses ser un genio de las letras. Eso si, si te permites el lujo de dar consejos, más allá de la puerilidad de querer llamar la atención a toda costa, intenta que sean constructivos, no para minar a una persona a la que teóricamente respetas sino quieres.
Con todo el cariño, Javi, y con mucho mucho mono.

Antiemperador dijo...
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