sábado, 20 de marzo de 2010
Con gran esfuerzo
El caso, es que me he quedado seca de palabras.
lunes, 15 de junio de 2009
Tres meses. 8 de Marzo al 8 de Junio.
Era tu calle. Pero al ser la búsqueda por Chamberí no me sorprendió. No recordaba que ese era el número pero al ver la fachada supe que aquel edificio de 105 años era el tuyo. La habitación era minúscula. Quizá fue tu despensa, vacía durante años. O tal vez ahí dormía la chica que os chantajeaba con hablar. Nunca lo sabré. Nunca podrás saber que de peletería paso a ser un piso compartido; y que pude ver tu infancia setenta años después.
"Por primera vez en mi vida he sentido el significado de la palabra nunca". La elegancia del erizo. Muriel Barbery.
Nunca me veras con mi anillo al dedo vestida de azul. Ni todas las fotos que sigo haciendo influida por tu amor a la memoria.
Ya nunca escucharé que viste un hombre sin cabeza, ni podrás numerar las aceras que no bombardeaban. Me quedaré con mil preguntas de mi nueva ciudad.
Nunca mas podré mandarte mails, ni hablar con el ojito, ni dejarte un libro, ni fantasear con unir tus historias contadas y que callabas, para escribir un libro.
Nunca mas escucharé tu voz ni sentiré tu olor. Nunca. El nunca más rotundo.
Pero me quedan tus fotos y videos. Los juegos de cartas a las ocho de la mañana los sábados. Paseos en moto, ir de compras, meriendas y comidas, veranos al mar. Regalos gigantes, la vitalidad. Muchas cosas....tantas...de esas que siempre me van a acompañar. Nunca las voy a olvidar.
martes, 24 de febrero de 2009
Domingo
lunes, 5 de enero de 2009
No renuncies a una amistad
Y llegaste tú. Despacito, fumando y sin avisar. Te sentabas enfrente (aunque estuviste al lado desde el primer día). Nos bastaron unos días para pasar de mis banalidades y tus escupitajos de tú yo llevado al extremo, a retazos y pinceladas, poco claras pero suficientes, de nuestra vida. Cavaste un caminito hacia mí tan profundo que los dos nos sorprendimos de la rapidez. Nos contamos nuestras parcelas con nombres (¡cómo me gusta que les pongas nombres como si les conociera!) y perdiste la timidez y yo la desidia. Te llegó la calma y a mí la seguridad.
Siempre quieres huir y ahogarte en tu cuarto a falta de alcohol. Seguidor de batallas perdidas, te sientes peculiar. Pero no es eso. No es diferente. Provocar es sólo un juego. Te distingue esos momentos en que te quitas la máscara de cobarde y luchas tan de frente que es imposible no dudar. Miras, sientes, arriesgas, compartes y entiendes con tal fuerza que es inevitable firmar.
Me quedo con eso, y con un futuro de llamadas (que no importa que no se encuentren, porque se buscan), con un cuaderno de conversaciones pendientes, de música para escuchar, libros para cambiar, conocer a los míos, yo a los tuyos y sobre todo, no renunciar.
martes, 30 de diciembre de 2008
Madrid
Me vi perdida, sin tiempo para retomar y sin ganas de resumir. El cambio esperado estaba delante y la ilusión de antaño se había esfumado a lo largo de diez mil kilómetros.
Pero un día me vi comprando el abono transporte. Me fui acomodando a merendar galletas de chocolate, cigarros y agradables conversaciones insperadas. Paseando por las tiendas de Fuencarral con gente de nueve horas a la fuerza. Tomando cañas los viernes. Jugando al ahorcado en clases eternas que tenía guardadas en el cajón de las pesadillas. Acogiendo gente en una casa con mi nombre en el llavero.
Todo sin quererlo.
Y después de miles de maletas, de horas en aviones, trenes, coche, autobuses... sin tiempo para escribir, pensar... tan sólo sueño y echarte de menos, por fin, una noche de insomnio que me hace recordar que ella se perdió en el camino y no sé cómo resolverlo. Que mis amigos se enamoran y me aterra no tener tiempo de verlo. Que ya no me manda mensajes ni comparte el insomnio, pero es inevitablemente la constante de mi vida, mi tercer hombre. Que a veces también un concierto, una fecha, un silencio o un recuerdo corta como una papel. Que tengo mucho viajes pendientes y miles de planes que no me caben en los dedos.
Para todo esto, te espero.